Top

Cuando todo es ¡NO!

Una sola palabra y… ¡cuánto significado encierra! Porque el NO reafirma la posición de los niños en el mundo, su capacidad de pensar y también de decidir qué quieren o no.

Autoafirmación en los pequeños, rebeldía en los mayores, el NO puede llegar a generar situaciones conflictivas que, con  tacto y una serie de estrategias adecuadas, podemos solucionar.

Las normas sirven como guía para la conducta de cada miembro de la familia -estableciendo los límites que no se deben transgredir- proporcionan al niño una guía para comportarse, así como una base para predecir y anticipar la conducta de los demás. Ordenan el ambiente, lo hacen coherente y aportan seguridad.

Las normas deben ser estables, no cambiar en función de los estados de ánimo de los padres/madres o cuidadores. Es muy importante que los/as adultos responsables estén de acuerdo en las pautas educativas. Si no es así, los niños/as y adolescentes se confundirán.

Los límites no son sinónimo de castigo sino de enseñanza, marcan lo que se espera de nosotros, además, ayudan a los niños a asumir el control de su comportamiento (ajustándolo en función de las respuestas que reciben o de las consecuencias de sus actos) y les enseñan a ser responsables.

De 0 a 3 y de 3 a 6 años
De 6 a 12 años
De 12 a 16 y 16 a 18 años