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Día mundial del consumidor. Enséñale a valorar las cosas


El pasado 15 marzo se celebró el Día Mundial del Consumidor. En Cuida de Mí creemos que desde pequeños los niños pueden aprender, y es recomendable, a conocer el valor de las cosas, incluyendo el del dinero, así como a discernir qué es aquello que realmente necesitan y qué son caprichos.

Es responsabilidad nuestra, de los adultos, educarles en esa parte económica tan presente en el mundo, y que tanto puede condicionar su bienestar, para que no se conviertan en “presa fácil” del consumismo y construyan su vida alrededor de valores que no son esenciales.


La dimensión económica también debe estar presente en la educación y en el proceso de autonomía de los jóvenes. Podemos ayudarles, desde nuestra experiencia, a comenzar a manejar conceptos relacionados con una mínima cultura económica como son: ingresos y gastos, apertura de una cuenta bancaria, tarjetas, préstamos, intereses… ese vocabulario que hasta ahora correspondía únicamente al mundo adulto.

Si queremos que vivan acordes  -y sean conscientes- a nuestro nivel económico y dando valor a lo que ganamos, lo mejor será compartir con ellos nuestras preocupaciones -a su nivel- y hablar con naturalidad de los gastos de la casa, de las reivindicaciones salariales, de lo que significa hacer negocios, de ahorrar y de planificar gastos extra como las vacaciones. Podemos hablarles de nuestra evolución desde jóvenes a adultos, de nuestros primeros trabajos y ahorros, de la primera vez que cobramos un sueldo o lo gastamos… o de cuándo asumimos retos mayores como el alquiler o la compra de un piso o un vehículo.

A nivel de consumo, pueden acompañarnos a hacer la compra o delegar algunas en ellos. Aprovechemos para enseñarles a ser críticos y entender el papel que tenemos como consumidores: desde nuestros derechos, a decidir qué marcas consumimos o no y por qué.

Están aprendiendo en clase también cómo funciona el mundo, así que ya empiezan a sonarles conceptos como globalización, comercio de proximidad y comercio justo. El consumo es mucho más que un acto privado, es la movilización de las actividades humanas, de la generación de bienes y servicios, de participar en la oferta y la demanda.

A esta edad ya son un público diana para muchos productos y servicios (desde niños lo han sido). Tienen que aprender a escapar de los anuncios y del consumismo online, ya que todo son facilidades y tentaciones: app, anuncios y recuerdo de lo que vimos o buscamos… Ejercer sus derechos de consumidor pasa por aprender a cancelar suscripciones de boletines o a reclamar su privacidad, por ejemplo.

Finalmente, también será interesante que, educando en valores, integremos el valor de la solidaridad en relación con el consumo: hay quien no tiene, quien no puede y ellos pueden ayudar a reducir desigualdades y a combatir la pobreza compartiendo parte de lo que tienen o su tiempo y dedicación.

Y por último, no nos olvidamos, tampoco a esta edad, de la educación en la tres R tan importante y necesaria: reducir el consumo al máximo, reutilizar las cosas y reciclar.

De 0 a 3 años
De 3 a 6 años
De 6 a 12 años
De 12 a 16 años
De 16 a 18 años

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