Top

¿Niños hiperactivos o simplemente movidos?

La hiperactividad en los niños es una afección que afecta entre un a 2% – 5% de la población infantil. Más frecuente en niños que niñas y, normalmente, de carácter hereditario -en la mayoría de las ocasiones se registran casos previos en madres, padres o en parientes cercanos- suele conllevar movimiento o actividad constante, así como dificultad para concentrarse y para controlar los impulsos.

Cuando hablamos de TDHA nos estamos refiriendo al funcionamiento del cerebro de una manera un poco diferente a la del resto, por eso creemos que es importante saber a qué nos referimos cuando hablamos de este trastorno, y a qué no, y qué podemos hacer para intentar mejorar nuestro día a día, ya que vivir al lado de un niño cuyo movimiento parece no tener fin puede resultar realmente agotador, más cuando los síntomas interfieren en diferentes ámbitos de su vida como el escolar, el emocional o el social.


La hiperactividad no se “pasa” así como así. El 80% de los niños hiperactivos continúan siendo adolescentes hiperactivos y esto supone una dificultad añadida en su avance académico.

El adolescente hiperactivo puede sentirse frustrado por no poder seguir el ritmo de los demás debido a sus limitaciones para concentrarse; aunque si ha aprendido a planificarse sistemáticamente y a tener rutinas y disciplinas de estudio, podrá superar esta etapa, aún a riesgo de tener para él un alto coste y de esfuerzo personal.

Como adultos es fundamental que mantengamos el contacto con el centro educativo, que sean conscientes de su condición y aprovechar la posibilidad de que puedan realizarle exámenes aparte, orales, con más tiempo, o modalidades que le permitan demostrar realmente lo que ha aprendido.

Por otro lado, el adolescente hiperactivo, con esa dificultad innata para controlar sus emociones y sentimientos -con cambios de humor constantes, irritabilidad y  dificultad en la gestión de las relaciones sociales-  sumado a la explosión hormonal de esta etapa, va a ser un añadido al resto que va a requerir un extra de paciencia por parte de todos.

Como comentábamos en la información correspondiente al rango de edad de 6 a 12 años es interesante que, si tu hijo tiene TDHA, busques información y apoyo en las asociaciones que existen para agrupar a padres y así contrastar tus apreciaciones, compartir preocupaciones y trucos y asesorarte de las ayudas que puede recibir.

Y seguir pautas con él como planificar sus horarios, asignarle tareas diarias, establecer metas a corto plazo y rutinas de estudio.

A través de este emocionante vídeo podrás saber cómo se sienten niños y adolescentes con hiperactividad y lo que le piden profesores para que les entiendan.

De 0 a 3 y de 3 a 6 años
De 6 a 12 años
De 12 a 16 años
De 16 a 18 años

Valora esta publicación

Promedio 5 / 5. 2