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Problemas de lenguaje

El lenguaje es una de las habilidades cognitivas que más suele preocupar en el desarrollo evolutivo de los niños y niñas ya que de él depende su capacidad para poder entender, hablar, comunicarse…

Este nos permite relacionarnos, aprender, evolucionar… de ahí la importancia de un correcto y adecuado desarrollo evolutivo de las competencias lingüísticas en las diferentes etapas de la infancia y la adolescencia.


Es un hecho que los niños que arrastran trastornos de lenguaje suelen ser adolescentes con mayor probabilidad de fracaso escolar.

Es importante que tengamos en cuenta que las dificultades relacionadas con la comunicación no son únicamente las que tienen que ver con todo aquello que está relacionado con el lenguaje expresivo -darse a entender a los demás- sino que a menudo están vinculadas con otras más sutiles como son una mala comprensión de los mensajes -trastorno del lenguaje receptivo-. Este tipo de dificultades suelen ir asociadas a una interpretación de las señales o lenguaje no-verbal muy limitada, en la que los niños que lo padecen no suelen entender lo que se está diciendo o pasando a su alrededor y que puede desembocar en su aislamiento convirtiéndose, lo que inicialmente era un trastorno del lenguaje, en un problema de relaciones y de habilidades sociales que puede generar una mala percepción de ella o el mismo, así como problemas emocionales y de conducta en esas relaciones que, en ocasiones, propician situaciones de ansiedad, estrés y acoso escolar.

Ante esto, lo idóneo es determinar si esa “forma diferente de ser” o de relacionarse es debido un problema de base del lenguaje y, si el núcleo central siempre son los malentendidos, un refuerzo por parte del orientador o de un equipo profesional que aborde este tema puede ayudar muchísimo. Además, algunos de estos problemas pueden ir de la mano de otros síndromes, como el Asperger, entre otros, que no tienen para nada que ver con la inteligencia o las capacidades académicas de los niños y niñas.

Acudir a un profesional en la adolescencia, o cuando ya se es casi un adulto, requiere de valentía, ganas y  esfuerzo por sobrellevar problemas que han podido mermar la moral o la autoestima, como es el caso de los tartamudeos que no se acaban en la infancia. Eso sí, los resultados de estas terapias, si se llevan con disciplina, pueden cambiar su manera de ver el mundo, de relacionarse y abrirles la puerta a oportunidades que antes veían imposibles o muy complicadas para ellos.

El lenguaje es el instrumento para relacionarnos con los demás durante toda nuestra vida: académica, laboral, familiar y de pareja. Por lo que solucionar las dificultades que este pueda conllevar, poniéndose en manos de profesionales cualificados es, sin duda, la mejor opción ya que la gran mayoria de dificultades tiene solución o una mejora significativa con todos los beneficios que esto conlleva.

De 0 a 3 años
De 3 a 6 años
De 6 a 12 años
De 12 a 16 y de 16 a 18 años

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