Top

Cómo promover la creatividad

La creatividad es la inteligencia divirtiéndose, decía Einstein. El “estar en forma” de la mente, que combina la agilidad mental, con la introducción de variables emocionales, la capacidad de resolver conflictos, de plantear alternativas y de tomar decisiones acertadas y distintas. De ser original e innovador.

Un valor en alza en un mundo en constante cambio en el que lo que hoy vale, mañana está obsoleto. La buena noticia es que ésta se cultiva y que se puede desarrollar con una buena educación creativa.


Un mundo lleno de color y emoción.

El ingrediente básico para una mente creativa es la curiosidad, eso que nos ha hecho avanzar y evolucionar como especie y que está en nosotros desde el momento en que nacemos.

Cuando tenemos un bebé, evidentemente, no podemos esperar que siendo un recién nacido cree, pero sí que podemos ofrecerle estímulos que hagan que el mundo le parezca un lugar maravilloso y una fuente inagotable de conocimiento; así como tratar de inculcarle la satisfacción por descubrir y aprender cosas nuevas. Desde imágenes (primero en blanco y negro y trazos gruesos, y después en fotografías y colores) hasta sonidos, olores, Y, cuando la dieta infantil lo incluya, sabores. Ya que un niño que cuente con esa variedad sensorial tendrá la mente más acostumbrada y más abierta a la creatividad.

Si queremos fomentar su imaginación es muy recomendable que el entorno en el que crezca sea estimulante. Para ello podemos crear espacios donde pueda experimentar con juegos y juguetes. No muchos, sino bien elegidos, y no todos al mismo tiempo para que tenga tanto la oportunidad como el espacio de analizarlos y exprimirlos a fondo. Añadiendo, además, otros elementos -en todo momento seguros- con los que pueda experimentar: ya sea en el baño, la arena del parque o la propia comida. En definitiva, nuevos colores, texturas, sonidos, olores…

Si todos estos juegos y recursos, además, los acompañas planteándole preguntas conforme vaya creciendo, cambiando de vez en cuando el final del cuento para que se maraville, permitiéndole que se cuestione, que pruebe, y busque alternativas, va a estar deseando jugar a crear y crecer con ese paradigma creativo, porque… ¿a quién no le gusta sentirse libre para crear, tenga la edad que tenga?

De 0 a 3 años
De 3 a 6 años
De 6 a 12 años
De 12 a 16 y de 16 a 18 años

Valora esta publicación

Promedio 5 / 5. 2