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Vamos a tener un gran curso

Como cada mes de septiembre y con cada vuelta al cole ¿Suele invadirte la sensación de hacer borrón y cuenta nueva? ¿O la de volver otra vez a lo mismo de siempre? En esta publicación vamos a tratar de ofrecerte una inyección de energía y optimismo desde la planificación, para intentar corregir aquellos errores que hayamos podido cometer en el pasado; procurar llegar a tiempo en el día a día, y conseguir que los niños comiencen el curso no sólo con libros y material escolar nuevo sino con la ilusión de aprender y mejorar día a día. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y seguro que todo irá genial.


Comienza un nuevo curso. De esos que emprendemos con muchísima ilusión porque es el primero en el “cole de mayores”. El ciclo de infantil suele ser uno de los más emocionantes para los niños pero también para las familias. Una nueva etapa que trae consigo un cambio sustancial en sus vidas en la que ayudarles a ir al colegio contentos, fomentar la curiosidad, la amistad y la confianza plena con los profesores y con el centro que hemos elegido es fundamental. Son unos cursos de gran complicidad, de comunicación constante con el colegio ya sea en la puerta de clase o en la de la entrada. O a través de notas, plataformas o emails mediante los cuales iremos conociendo cómo es su día a día lejos de nosotros entrando en el mundo “de los mayores” y del aprendizaje.

Comenzamos a formarnos una imagen de los pequeños a otro nivel. Sabremos si lloran o no, si juegan, si están abiertos a aprender. Debemos de aceptar que no lo sabemos todo de ellos ni somos especialistas en educación sino que lo son los educadores. Por eso es importante ponernos de su lado, escucharles y complementar yendo de la mano y creando un clima de colaboración mutua ya que los niños lo captan todo.

Hay que seguir con las rutinas que les dan seguridad y les aportan estabilidad, aunque cueste. Sin posponer las cosas si, por ejemplo, tienen sueño por la mañana o dicen tener dolor de barriga y no hay evidencias que lo justifiquen. Levantarse, vestirse, desayunar bien y salir sin prisas es posible. Debemos intentar que ir a la escuela sea una rutina lo más agradable y normalizada posible; siendo inflexibles con lo que hay que hacer cuando haya que serlo, así como con los límites que no pueden traspasar. Eso sí, siempre con mucho amor y haciéndoles ver que ir al colegio es su vida y un gran privilegio que a nosotros nos encanta darles.

Además, en esa colaboración con el colegio, comunicar cualquier problema que podamos detectar se vuelve básico, incluso respecto a sus cambios de comportamiento o emociones desbocadas que puedan indicarnos que algo pasa, ya que conjuntamente podremos llegar a conocer su origen y poner soluciones o estrategias comunes y precoces.

De 0 a 3 años
De 3 a 6 años
De 6 a 12 años
De 12 a 16 años
De 16 a 18 años

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